“sólo una visión sagrada de la vida puede proteger la vida”

La premio nobel alternativo de la paz 1993, Vandana Shiva, es una doctora en fìsica que en un momento de su vida se dio cuenta de que no le interesaba la vision mecanicista del mundo y se transformò en una autora fundamental de la corriente de ecología espiritual llamada Ecologìa Profunda desde la que actúa como militante antiglobalización, ecofeminista y dirigiendo la fundación de la investigacion para la ciencia, la tecnologia y las politicas de recursos naturales.A pedido de la revista The Ecologist participó del Congreso Internacional Amigos de los árboles en España hacia fines del año pasado en el cual dio esta imperdible entrevista.

Usted señala, y creemos que con mucha razón, que las pequeñas granjas familiares en India son mucho más productivas que los monocultivos de la agricultura intensiva. Esas granjas tienen una relación directa con los sistemas sociales y espirituales de la Tradición hindú, en este caso la religión mayoritaria. Pero, en el mundo actual, sólo a una activista india vestida con sari le está permitido decir las cosas que usted dice, al menos en Occidente. Porque, en honor a la verdad, en Occidente, y creo que también en Oriente, la clase política, empresarial, e incluso los que se supone que están en la contracultura nadie quiere oír hablar de nada que tenga que ver con el pasado.
Así es. Hay estudios bien claros que demuestran que las formas de vida tradicionales con sus granjas son mucho más productivas que las grandes explotaciones y los monocultivos, que además causan graves problemas medioambientales y sociales. Los policultivos producen más de más variedades y enriquecen la tierra y la biodiversidad. Las pequeñas granjas familiares en India, y en las demás partes del planeta, cada cultura a su manera, defienden la biodiversidad y la soberanía alimentaria, y la independencia de los pueblos frente a las grandes empresas del agrobussines, como Monsanto o Syngenta. Esta forma de vivir defiende la vida. Para demostrar que nosotros no somos fanáticos religiosos ni nada que se le parezca, y para que no nos manipulen en este sentido, cuando hemos luchado por las semillas, por la tierra, por el agua… siempre lo hemos hecho en perfecta unión hindúes, musulmanes y miembros de otras confesiones… Ghandi era partidario también de defender las culturas autóctonas y las fórmulas económicas de cada pueblo, que favorecen la solidaridad social y el medio ambiente, ante el imperialismo y sus problemas medioambientales y sociales asociados. La tierra, el agua, las semillas… son sagradas para todos nosotros. Obviamente, algunos sistemas sociales no son paraísos y tienen problemas que habría que resolver. Creo que es necesaria una mente abierta para ver el pasado con otros ojos y para ver que no todo lo actual es negativo. El algodón transgénico que se cultiva en India es menos productivo y menos rentable que el algodón de las variedades tradicionales. Las soluciones no están en la tecnología, sino en la espiritualidad.