Cada minuto se consumen en el mundo aproximadamente un millón
bolsas de polietileno cuyo tiempo promedio de uso de 20 minutos contrasta
con los cientos de años que tarda en degradarse. Contaminan ecosistemas
y ponen en riesgo la vida de los animales de mar que mueren al ingerirlas.
A la par de esta realidad surgen novedosas iniciativas para eliminarlas
con un objetivo en común: ir de compras con una bolsa reutilizable.
Las bolsas de plástico consumen grandes cantidades de energía
para su fabricación, están compuestas de sustancias derivadas
del petróleo, que pueden tardar en degradarse más de medio
siglo. La gran mayoría acaba siendo desechada sin control, contaminando
tanto las ciudades como los ecosistemas naturales. En el mar su impacto
puede ser letal para animales como tortugas, ballenas o delfines, que
mueren tras ingerirlas.Estados Unidos y la Unión Europea consumen
el 80% de la producción mundial, aunque su generalización
en los países en vías de desarrollo está agravando
el problema. La República de Irlanda fue pionera en Europa en
tomar medidas sobre la producción descontrolada de bolsas de
plástico. Introdujo, en 2002 el PlasTax, un impuesto que cobra
0,15 € al consumidor por cada bolsa distribuida. El resultado de
esta iniciativa fue la recaudación de cerca de 23 millones de
euros para que sean invertidos en proyectos ambientales y una reducción
en el consumo del 90%. La última nación europea en declarar
la guerra al uso de bolsas ha sido Gran Bretaña. Más de
30 municipios del área metropolitana de Londres aprobaron en
noviembre una ley para prohibir a los comercios que las entreguen gratis
a los clientes. Italia y Francia han establecido la prohibición
de su uso para 2010. Alemanes y suizos sin existir normativa alguna,
pagan por las bolsas de plástico en las tiendas y se ha generalizado
el empleo de bolsas de tela reutilizables.
Alternativas
En Europa se han desarrollado materiales plásticos biodegradables
que prometen, resolver el problema ambiental causado por las bolsas
comunes. Un invento de origen italiano permite fabricar bolsas gracias
al almidón de maíz, son totalmente degradables pero cuestionadas
a lo hora de usar alimento escaso para fabricar bolsas. El plástico
oxi-biodegradable es otra alternativa al plástico convencional
que ya existe en el mundo. Es económica y el procedimiento de
fabricación y las máquinas de producción son las
mismas que los del polietileno. La tecnología consiste en el
agregado de un aditivo pro-degradante durante la fabricación
del film plástico, creando plásticos totalmente degradables
que se transforman en agua y pequeñas cantidades de dióxido
de carbono y biomasa. Es ambientalmente responsable y no deja ningún
residuo indeseable para las futuras generaciones. En Argentina, el senado
bonaerense acaba de aprobar una ley que obligará a los comercios
a reemplazar las bolsas de polietileno por otras bio-degradables. La
solución no es sencilla, dos ong´s locales, Bios y Cepronat
alertan que las bolsas supuestamente “degradables” que diferentes
planes gubernamentales planean establecer no son biodegradables (que
se convierten en agua y carbono) sino oxodegradables (se convierten
en plástico picado).
Las bolsas de tela: encabezan las iniciativas locales.
Hasta que en Argentina se implemente masivamente la tecnología
que permita incorporar una bolsa biodegradable las propuestas locales
sugieren volver a las bases y llevar nuestra propia bolsa. En la mayoría
de los casos el material es la tela de algodón.
No uso bolsas plásticas
Es una iniciativa independiente y parte de una campaña de concientización
llevada adelante por El Viaje de Odiseo, una consultora de comunicación
especializada en nuevos medios. La bolsa está confe-ccionada
e impresa con tintas no tóxicas por la cooperativa La Ala-meda.
Se puede participar en la campaña ingresando a: www.nousobolsasplasticas.com.,
hay mucha información y también indicaciones para armar
tu propia bolsa en papel.
Giro natural
Es un emprendimiento que busca llegar con el mensaje de concientización
a través de las empresas. El lema es “No usemos miles de
bolsas una sola vez… usemos una sola bolsa miles de veces…”
La propuesta es que las empresas realicen campañas promocionales
con su logo como parte de políticas empresariales sustentables.
Se destacan por la variedad de colores y diseños en opciones
de puro algodón, jean y gabardina. Para más información
escribir a: gironatural@gmail.com
Consumo responsable para cuidar la tierra
Bajo el lema “Usa tu propia bolsa cuando vas de compras”
el restaurant orgánico Bio desarrolló junto a la cooperativa
La Juanita una bolsa muy práctica que se puede enrollar y guardar
en un bolsillo interior de la misma bolsa. Acostumbrarse a utilizar
la bolsa propia es una cuestión de actitud, declaran en su campaña.
Se pueden conseguir a $12 en el restaurant. Humboldt 2199.C.A.B.A. Podes
ver más sobre Bio en www.biorestaurant.com.ar