José, ordenado como monje
Zen, lleva adelante junto a Marcela el proyecto cabañas Despertar
en Mar de las Pampas. En esta entrevista despliega la esencia de la
meditación Zazen que desarrolla en un espacio exclusivamente
construido para este fin.
¿Porqué Despertar?
Despertar surge del “despertar”, no del mero hecho de abrir
los ojos y levantarse de la cama sino del despertar de la conciencia.
El logo del complejo está hecho en base a una caligrafía
de un maestro japonés que fue el que llevo el Zen de Japón
a Europa. El había hecho esa caligrafía que significa
“despertar”. Que se puede leer como dar a luz, destello,
iluminación. Despertar en ese sentido.
¿Cómo llegaste a
plasmar este lugar?
Se tiene que dar un cambio o una maduración interior, una necesidad
de armonizar o de poner en práctica todo ese cambio interior
y juntarse las causas con las circunstancias. Conocimos este lugar allá
por el 2005, nos encantó el bosque y se dieron las cosas como
para decidir “quemar las naves” donde estábamos y
poner todo acá.
¿Cómo fue el cambio
personal?
Veníamos desde el sur de Buenos Aires y nos dedicábamos
a la medicina. Yo soy anestesiólogo y Marcela (su mujer) es instrumentadora.
Dejamos la medicina para tratar de sintetizar en un solo lugar, la familia,
el trabajo y la práctica (Zazen).
¿Crees que en la meditación
como propuesta de salud?
Si uno practica Zazen buscando la salud casi con seguridad que no la
va a encontrar y se va a sentir desilusionado. Si uno practica meditación
como una cosa más de su vida, como una cosa normal de su vida
y en mi caso como el centro de mi vida, Zazen o la meditación
es altamente beneficioso para la salud física, mental y espiritual,
pero no como algo que se busque. Acá decimos que no hay nada
que buscar, nada que encontrar, es una práctica.
¿Cómo describirías
la práctica?
Simplemente nos sentamos, a no hacer otra cosa más que estar
quietamente sentados, en silencio, manteniendo una determinada postura
y dejando fluir los pensamientos. Nada más. Volver a nuestro
origen, a antes de cargar el “disco rígido”. Cuando
todavía no intervenía la corteza cerebral, cuando todavía
no había elementos con qué comparar y empezar a categorizar,
bueno, malo, agradable, desagradable…
¿Sería una percepción
más real de la vida?
Te diría que es poder ver la vida tal cual es. No hacerse ilusiones
creyendo que es de la forma que nosotros creemos que es. No intentando
verla de las formas que quisiésemos que fuese. La vida es. Y
Zazen o la meditación nos permite verla tal cual es. Uno ve la
vida y enseguida pasa todo por la procesadora de la mente y a partir
de ese momento las cosas que uno ve ya no son las cosas tal cual son.
Como cuando se refleja en un espejo, reflejar lo que se ve, sin la carga
que le da nuestra mente.
¿De qué
depende lo que se llega a experimentar?
Depende de la práctica, no hay un tiempo.
¿Cómo fue tomada la propuesta en este lugar turístico?
En Mar de las Pampas debe haber cerca de 130
cabañas y hosterías, hay para todas las búsquedas.Nosotros
simplemente le dimos a este lugar lo que salía de adentro nuestro,
nos abrimos y surgió cabañas Despertar. Es el reflejo
de cómo nosotros somos. Eso la gente lo percibe y llega quienes
sintonizan con el lugar, bajan la guardia, disfrutan de lo que se tiene,
de salir a tomar mate y mirar las flores. La gente recepciona lo que
viene a buscar, la gente nos dice que acá se respira un aire
de armonía.