Por Irene Balazone |
Esencia vegetal |
|
Junto a sus amplios beneficios para la salud, los “brotes” nos acercan a la necesidad de conocer la calidad de la esencia de la vida vegetal, la semilla. Los brotes son los únicos alimentos que mantienen 100% sus valores nutritivos hasta el momento de su consumo (hasta luego de 4 semanas y más después de la cosecha).La diferencia de los brotes con los vegetales y frutas, es que estos luego de ser cosechados, ya sea cortándolos o arrancándolos, pasan de ser alimentos vivos en alimentos muertos. Comenzando el proceso de descomposición en el momento de la cosecha. El enfriado o conservado solo demora este proceso, sin modificar las pérdidas nutritivas. Por eso deben ser comidos muy pronto después de la cosecha. Cualquier tipo de fruta y verdura , aún utlizando medios de congelado, pierde en las primeras 24 horas después de su cosecha, hasta aproximadamente 40% de sus valores nutritivos. El alto contenido de clorofila se convierte en un remedio naturista de gran valor y se logra exponiendo al sol a los brotes cuando alcanzan el tamaño deseado para consumirlos. Se toma en pequeñas cantidades como medicina por ejemplo el jugo de alfalfa, de brócoli y especialmente de trigo. Los brotes son verdura 100% comestible ( semilla, raíz, tallo y hojas). De 1 kilogramo de semilla seca se obtienen 10 kilogramos de verdura fresca, llena de vida. Alimentarnos con brotes nos lleva inevitablemente
a preguntarnos sobre qué calidad de semilla estamos usando.La
semilla es la base de la alimentación y la vida auto sustentable.Desde
comienzos de la agricultura fue la mano de la mujer quien se ocupó
de seleccionar las mejores semillas de los cultivos. Actualmente esta
selección se realiza en laboratorios y se modifican los códigos
genéticos de las semillas para lograr una mejor producción.
Hoy existen cuatro tipos de semilla: criolla, orgánica, híbrida
y transgénica. La semilla criolla es la encontrada en su estado
silvestre; la semilla orgánica es fruto de una selección
de la mejor semilla de origen silvestre, de las que se obtiene mayor
provecho, en un ambiente libre de insumos de síntesis química.
Las semillas híbridas y transgénicas, son semillas modificadas
genéticamente para dar un rendimiento mayor en cualquier clima
y situación. Las transgénicas son diseñadas en
un laboratorio como por ejemplo un tomate al que se le introduce un
gen de pez para postergar su vida. Estas semillas necesitan agroquímicos
como fertilizantes y pesticidas para lograr su “gran rendimiento”.
Los agroquímicos para una semilla de alto rendimiento son tan
necesarios como las propias semillas. Se trata de semillas patentadas
cuyos derechos están reservados a las mega corporaciones que
las idearon. De esta manera podemos decir que tienen en su poder casi
toda la alimentación del mundo. Generando una dependencia constante
como proveedores de insumos básicos para la vida y siendo vulnerada
y puesta en riesgo la sobe-ranía alimentaria de la humanidad.
La in-dustria genética ha permitido un incremento en la producción
a un alto costo: la necesidad del productor de adquirir semillas todos
los años, dependencia de un paquete tecnológico de herbicidas
y fertilizantes, incremento del costo de la semilla e incorporación
de información genética alterada y mutaciones futuras
a nuestro cuerpo. Más información y talleres: www.germinandovida.com |
|