Una fuerte campaña publicitaria apoyada en pediatras
presenta las supuestos beneficios de los yogures y postres lácteos
con aditivos. Analizamos la etiqueta de ingredientes de algunos de ellos
y nos dimos cuenta que es preferible evitarlos para cuidar la salud
de nuestros hijos.
Leche parcialmente descremada
La vacas que proveen la leche industrializada padecen una enfermedad
llamada mastitis para lo cual se le dan antibióticos, que pasan
a la leche y al consumirla bajan el sistema inmunológico de la
persona. Habitualmente las vacas son alimentadas con pastos que fueron
tratados con agroquímicos que también pasan a la leche.
La ingesta de estos químicos genera los siguientes problemas:
disfunciones digestivas, respiratorias, alergias y problemas circulatorios.
Aunque en determinadas circunstancias la eliminación de lácteos
en la dieta de un niño ha sido una ventaja muy grande para su
salud porque le ha permitido sanar alergias severas, la leche contiene
elementos nutricionales que ayudan en la formación de huesos,
músculos, nervios y cerebro. Es un buen alimento para etapas
de crecimiento, si se consume moderadamente y siempre y cuando la leche
sea orgánica (sin químicos).
Calcio
Es otro de los ingredientes adicionados, la leche de vaca es rica en
calcio pero una vez en el tubo digestivo humano la inmensa mayoría
del mismo es precipitado en forma de fosfato de calcio y expulsado a
través del intestino. Sólo una pequeña parte es
absorbida. Además el calcio inhibe la absorción del zinc.
Si relacionamos este punto con el anterior , la presencia de azúcar
arrasa con el agregado de calcio. Por lo tanto lo más importante
es retener el calcio que tenemos, evitando el consumo de gaseosas y
todo tipo de azúcares refinados.
Azúcar
El azúcar blanco es otro de los ingredientes principales de estos
postrecitos. Mediante su proceso de refinado pierde los nutrientes (proteínas,
grasas, vitaminas, almidones y minerales) quedando sólo la sacarosa,
que aporta calorías vacías. La sacarosa exita al organismo
con su carga energética inmediata, lo enerva y lo debilita, haciendo
trabajar en vacío todo el sistema metabólico robando reservas
orgánicas de vitaminas, aminoácidos y minerales. Por eso
algunos llaman al azúcar el ladrón del organismo.
Sorbato de Potasio.
Conservante natural o artificial. Se obtiene de la naturaleza, aunque
se fabrica artificialmente.
El organismo los asimila perfectamente.Toxicidad: ninguna
Vitamina D
La vitamina D resulta importante para la absorción corporal del
calcio y el fósforo ya que contribuye a la formación de
los huesos y otros procesos de mineralización. La vitamina D
es la única que no necesitamos tomar de la dieta ya que se produce
por la acción de los rayos solares. ¡Con un buen paseo
al sol es suficiente!.
Jarabe de maíz de alta fructosa
Es un endulzante que proviene en Argentina de un maíz transgénico
(geneticamente modificado). Un alimento transgénico es aquel
al que se le incorporan genes de otras especies que tienen cualidades
deseables. Hoy no pueden ser detectados en las etiquetas porque la ley
no lo exige. Desde el punto de vista de la salud se desconocen aún
las consecuencias que pueden tener los alimentos transgénicos,
pero hay estudios que afirman la aparición de alergias, el agravamiento
del problema de la resistencias a antibióticos en microorganismos
patógenos, o el efecto de acumulación de plaguicidas (
Ver nota "transgenicos").
Zinc
Colabora en el buen funcionamiento del sistema inmunológico.Es
necesario para la cicatrización de las heridas y para la fertilidad.
Los postrecitos analizados tienen zinc adicionado, 140grs de postrecito
(2 potes) aportan: 2,3grs de cinc, la mitad de lo recomendado. Además
del calcio, la caseína (proteína de la leche) tambièn
inhibe la absorción del mismo.
Hierro
Interviene en el transporte de oxigeno en sangre, forma la hemoglobina.
El adicionado en los postrecitos tiene una absorción de tan sólo
el 2%. Si consideramos que en 2 potes de 140grs se adicionan 3,2mg de
hierro sólo se absorben 0.064mg, muy poco, teniendo en cuenta
que la ingesta recomendada en niños de 1 a 3 años es de
7mg.
Colorante carmín
Forma parte de los aditivos cuyo origen puede ser cualquier parte del
cuerpo o extracto de un animal, en este caso el producto es obtenido
de la “cochinilla”, de apariencia similar a la garrapata,
que se mata en agua caliente para obtener el carmín de cochinilla
o colorante alimentario (E-120) muy valorado en yogures de frutilla
por su intenso color rojo. El sitio web español ecoaldea.com
declara: Toxicidad: Muy peligroso, en especial para los niños
si se mezcla con analgésicos. Produce hiperactividad en los niños.
Si lo encontrais, denunciadlo.
Esencia artificial de frutilla
Las esencias artificiales son otro de los ingredientes que se usan para
resaltar el sabor y forma parte de los aditivos de síntesis quìmicas
que investigaciones en Inglaterra señalan como generadores de
alergias e hiperactividad en los niños.
Citrato de Calcio
Generalmente de origen químico. Como todo ácido, en cantidades
desorbitadas puede causar pequeñas úlceras en la membrana
mucosa de la boca y puede erosionar los dientes. No es tóxico,
pero tampoco recomendable.
Colaboración: Gabriela Saddakni Chef
Naturista.gsaddakni@datafull.com