“la agricultura orgánica es la
verdadera solución al cambio climático”

En esta tercera parte de la entrevista a la premio nobel alternativo de la paz 1993, que le realizara la revista The Ecologist, Vandana Shiva plantea soluciones “pequeñas” para problemas “grandes”.

El tema del calentamiento global es un caso emblemático. Se buscan soluciones tecnológicas, leyes supercomplicadas… Pero, en verdad, el sistema de vida sencillo y apegado a la tierra de las formas de vida tradicionales representa la mejor alternativa a un mundo que camina hacia el apocalipsis…

Estamos completamente de acuerdo. La agricultura orgánica es la verdadera solución al cambio climático. Tenemos que volver a la pequeña escala. Las tierras tienen que tener una prioridad: alimentar a las personas, no a los tanques de combustibles de los coches. Creo que para nosotras, las mujeres, hay una tarea importante. Proteger las semillas, la biodiversidad, la soberanía alimentaria. Creo que las mujeres son importantes para defender la visión del mundo que verdaderamente está en armonía con Gaia. Los hombres también pueden ser ecofeministas, ja ja. Contra el calentamiento global, es necesario crear bancos de semillas de variedades autóctonas y resistentes, que sean capaces de vivir lo más adaptadas posibles a los cambios que se van a dar y a los extremismos climáticos. Una economía en manos del mercado, de las empresas, del patriarcado occidental… es una economía que nos lleva al desastre. En Rajasthán, las granjas pequeñas, familiares, son las que han conservado los árboles y la biodiversidad, y son las granjas que disponen de más agua y las que sobreviven mejor. Esta es la eco-nomía que necesitamos. Hay que romper con la “patentización” de la vida, que conduce a los pueblos a la miseria. Libertad para las semillas y para la vida. No más patentes y, por otro lado, es preciso reforestar el mundo. Es devolver al planeta su fertilidad, hoy en manos de las empresas, que son estériles.

El Sistema no puede solucionar las cosas. En todo caso, puede empeorarlas… hasta el límite del no retorno. ¿No es así?

El problema del cambio climático, por ejemplo, no se puede solucionar con un plan para negociar internacionalmente con las emisiones de gases de efecto invernadero. La solución integral va por otra vía. Reconocer lo sagrado de la Natutraleza es reconocer que no podemos violarla, que la acción humana tiene que tener límites. La única manera de solucionar el calentamiento global es reconociendo que los procesos de regulación del clima mundial son inviolables. Esto llevaría a dejar de emitir gases y a conservar las selvas y a reforestar las zonas degradadas. Para ello, hace falta un profundo cambio de índole espiritual en el mundo. Sólo una visión sagrada de la vida puede proteger la vida. Somos hijos de Gaia y debemos vivir dentro de sus límites. No debemos utilizar nuestro poder para seguir destruyendo el planeta, sino para restaurar la vida y la fertilidad. La verdadera eco-nomía es la que defiende la vida a largo plazo,pero los políticos y los empresarios no tienen visión de futuro. El gobierno de India, insisto, decía que las mujeres que se abrazaban a los árboles para protegerlos querían detener el crecimiento de la economía en nuestro país. Las mujeres querían defender la vida y, con la vida, la propia existencia y la propia eco-nomía. Todo va ligado. En las pequeñas granjas familiares se cierra el círculo de los insumos dentro de la propia granja. El mundo tiene que saber que la agricultura intensiva, una agricultura basada en insumos fósiles y energías contaminantes, es uno de los mayores peligros para el calentamiento global. En India, todavía funciona la tracción animal, que no contamina, que fertiliza la tierra con un excelente estiércol, que no genera residuos, que acerca al hombre a la Naturaleza…